Violar, consentir y muñecas porno en Rosario Central
Vivimos en una permanente banalización de la violencia sexual. Un soporte inestimable para una opresión concreta, derivada de una estructura social jerárquicamente explotadora. Para que la cultura de la deshumanización de la mujer se legitime es necesario dominar su condición de género y normalizar la violencia y sus exacerbaciones. Lo que realmente fortalecería la definición de “violación” o de “violencia sexual” es incluir el reconocimiento explícito de las desigualdades de género, de clase, raza o edad que las posibilitan. Y luego reza para que no te violen.
Fuente: 3